viernes, julio 08, 2005

Bombardeo sobre Londres

La ciudad de Londres lleva años acostumbrada a sufrir. Los masivos bombardeos nazis, los temidos atentados del Ira y ayer las bombas de Al Qaeda. Esta noche he soñado que vivía en Londres y caminaba desconsolado por sus calles entre mares de personas, entre escombros y restos de un autobús explosionado... La pesadilla era real, tanto como lo ocurrido aquí en Madrid el 11-m, o como seguro fue Nueva York el 11-s. No entiendo la vida así, de este modo, nacer para matar.
Estoy seguro que hoy más de uno recordará el discurso del primer ministro británico W. Churchill en la Cámara de los Comunes el 13 de mayo de 1940. En él, ante las acciones de guerra del régimen nazi, se arengaba a la victoria con estas palabras: "No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor."